La Igualdad mejora la productividad de las empresas

Quiero ofrecerles en este singular 8 de Marzo,  la oportunidad de mejorar la productividad y competitividad de sus empresas y negocios, utilizando como herramienta la igualdad.

¿Suena bien, no?

Por eso hoy, más que de comunicación, les hablaré de estrategia.

Ya saben ustedes que la Ley de igualdad exigía a las empresas que desarrollaran un Plan de Igualdad en cada compañía y que esa exigencia, debido al decreto ley de 6/2019, se convirtió en obligación con fecha de puesta en marcha. Así, las empresas de más de 50 trabajadores, tienen la obligación de tener un Plan de Igualdad empresarial.

¡UFFF! Piensan muchos…otra obligación más…y encima de feministas radicales.

Pues miren, nada más lejos. Les voy a dar 5 razones, por las que implantar un Plan de Igualdad va a mejorar la competitividad de cualquier empresa.

Antes que nada, déjenme que les cuente que un Plan de Igualdad es un documento que recoge una auditoría de cómo está la empresa en materia de igualdad (número de trabajadores desglosados por sexos, formación, salarios…en fin, hasta si hay baños separados por género o no). Con esa foto fija, se hace un diagnóstico y se proponen medidas para mejorar el igualdad entre hombres y mujeres dentro de la empresa.

Entonces, ¿Cómo mejoramos la competitividad de la empresa?…. Fácil, se lo resumo.

Primero.- Conseguimos un mejor clima laboral: el diagnóstico desvela desigualdades grandes y pequeñas que minan la moral de los empleados y empleadas. Cuando alguien se siente en inferioridad, no se trabaja bien, ni a pleno rendimiento. Además, surgen roces y desencuentros. Pero, si todos se sienten reconocidos ¿Qué sucede?, pues que se reducen las disputas y se trabaja más a gusto, con más ganas.

Segundo.- Mejoramos la imagen de la empresa: una empresa comprometida con la igualdad, se muestra a sus clientes y proveedores como más humana, más social, más comprometida y por tanto, va a ser mejor valorada por esos clientes y proveedores y, a la hora de decantar una decisión de compra, saber este compromiso ético, seguro que un buen aval para que la balanza se decline a favor de nuestra empresa.

Tercero.- Rentabilizamos el talento de nuestra empresa. En demasiadas ocasiones, las mujeres quedan fuera de los comité técnicos y de alta gestión de las empresas. Eso significa echar a perder el talento de grandes trabajadoras y muy cualificadas. Una empresa competitiva no puede permitirse el lujo de no escuchar a las mujeres de su plantilla, porque allí pueden encontrarse grandes ideas y otros puntos de vista que puedan significar grandes avances en la productividad de la compañía.

Cuarto.- Generamos equipos cohesionados. ¿Qué sucede cuando en un equipo, el entrenador discrimina jugadores de primera y otros de segunda? Pues que el equipo no gana. Pero, si todos se sienten meritorios de tener la confianza del mister, el equipo será una máquina bien engrasada que funcionará como un tiro. Eso sucede también en los equipos de trabajo, hay que tener jugadores y jugadoras que reciban los mismos aliciente y la misma confianza para sacar todo su potencial.

Quinto.- Captaremos talento. Piensen por un momento, cuántas mujeres brillantes y con un talento descomunal buscan un empleo donde se les reconozca y poder trabajar desarrollando todo su potencial. Las empresas, que apuesten por la igualdad serán las que se lleven a las mejores trabajadoras y, también a los mejores trabajadores. Porque en igualdad, todas y todos, se van a sentir con capacidad para sacar lo mejor en sus puestos de trabajo.

Como ven, en las empresas, la Igualdad no se ha de entender como un castigo, sino como una oportunidad. Una manera de poner encima de la mesa lo mejor que tenemos, esos talentos ocultos de mujer que pueden dar mucho valor.

Es el momento, de dejar atrás los estereotipos, los complejos sociales que muchas veces se nos imponen y hablar de Igualdad en mayúsculas. Esa forma de actuar en la que nadie vale más que otro y donde todas y todos, podemos sacar lo mejor de nosotros mismos.

Así que hoy, 8 de marzo, las mujeres a las que no nos hace falta la pancarta, seguimos apostando por conseguir una sociedad más justa.

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